Mejora la relación con tu cuerpo y la comida
Tu alimentación va mucho más allá de una dieta. Y es que tus emociones y todo aquello que te pasa influye directamente en tu relación con la comida. Por eso es tan importante trabajar desde la psiconutrición, donde se unen la psicología y la nutrición, para que aprendas a escuchar tu cuerpo, sanar tu relación con la comida y transformar tu bienestar desde adentro.
La nutrición es para ti si…
Quieres mejorar tu relación con la comida con un enfoque no peso-centrista.
Tienes ganas de crear hábitos alimentarios saludables pero no sabes cómo.
Tienes problemas digestivos como por ejemplo: sobrecrecimiento bacteriano, helicobacter pylori, alergias, diverculitis, etc
Sientes que no digieres bien la comida o que todo lo que comes te sienta mal.
Tienes alguna intolerancia alimentaria y quieres ampliar tus opciones nutricionales.
Te preocupa engordar.
Compruebas de manera recurrente cuál es tu peso.
Quieres conocer mejor cómo funciona tu sistema digestivo.
Quieres optimizar tu nutrición durante el embarazo o la lactancia.
Quieres aprender a comer de manera intuitiva y consciente.
“Tu cuerpo es tu templo y se merece que lo nutras y lo cuides con todo el amor del mundo”
¿Cómo será el proceso de nutrición con nosotras?
Tú eliges
lo que comes
Durante la primera sesión realizaremos una entrevista en la cual recogeremos cuáles son tus preferencias alimentarias, tu rutina etc. Días después, tras analizar toda tu información, recibirás tu primer plan de alimentación adaptado 100% a ti y a tu contexto y planteando un objetivo realista y alcanzable.
Seguimiento
mensual
Tras la primera sesión y el envío de tu primer plan nutricional, tendrás seguimiento online vía WhatsApp durante todo el mes para que siempre te sientas acompañada/o.
Sin dietas milagro ni restricciones
No se trata de comer poco o pasar hambre, sino de crear una relación sana y flexible con la alimentación, donde puedas disfrutar siempre de cada momento de tu vida sin tener que renunciar a lo que te gusta.
Datos prácticos
1º Sesión:
Sesión inicial donde se realiza una entrevista y se valoran gustos, necesidades y objetivos.
60 minutos
60€
Desde la 2ª Sesión:
Son sesiones de seguimiento.
40 minutos
38€
Palabras de amor...
Comparto contenido gratuito sobre relaciones sanas y sexología en Instagram
¡No te lo pierdas!
A veces esperamos que todo encaje por sí solo desde el minuto uno.
Que no haya dudas.
Que no haya roces.
Que todo fluya sin esfuerzo.
Pero las mejores relaciones no son aquellas en las que no hay conflicto y todo es bonito y maravilloso todos los días.
Son aquellas en las que puede haber conflictos, conversaciones incómodas, negociaciones.
Aquellas donde podemos mostrarnos vulnerables, y donde somos sostén y nos sentimos sostenidas a partes iguales.
Por eso el tema no va de encontrar a la persona perfecta, a tu media naranja, a aquella que sea compatible contigo en absolutamente todo, sino de construir, poco a poco, un espacio donde ambas partes podáis ser tal y como sois, pero estando dispuestos a hablar, ajustar, incomodarse, equivocarse, revisar y mejorar.💖
Hay relaciones que no duelen de forma evidente. Porque no hay grandes discusiones. No hay crisis constantes.
Pero, aun así, sientes que hay algo que no termina de estar bien.
Porque el problema no siempre es lo que pasa, sino lo que deja de pasar:
🌷Se deja de hablar de ciertas cosas.
🌷Se deja de expresar lo que incomoda.
🌷Se deja de intentar cambiar lo que no funciona.
Y poco a poco, sin hacer ruido, la relación se va quedando sin un espacio donde poder conectar.
Por lo que a veces, no hay conflicto pero porque ya no hay implicación suficiente para sostenerlo.
Y eso, también desgasta. También duele.
Así que no se trata de evitar los conflictos,
sino de poder mirarlos, entenderlos y trabajarlos.
🫂💖
Después de unas semanas de desconexión de redes sociales, he vuelto y me he encontrado con este trend que la verdad, me ha gustado mucho.
Y es que estas son algunas de cosas que veo de manera habitual en consulta como terapeuta de parejas.
Cosas que nos duelen mucho, pero que en la mayoría de casos hemos llegado a normalizar y por tanto, a restarles importancia.
Pero no, no pueden pasar desapercibidas y no podemos dejarlas en el cajón. Porque a corto y largo plazo, van a pasarnos factura 💖
